Desde que tuve la entrevista inicial con ella me cautivó. Hay gente que cuando la conoces te genera una sensación especial, la que ella me creó fue de cariño. Me pareció que estaba perdida en una vorágine de intentos y hábitos que necesitaba cambiar y me creó una sensación de cariño que no pude pasar por alto.
Cuando comienzo con alguien siempre espero poder ayudarla, de corazón, a que consiga lo que viene buscando, y en el fondo espero que sea capaz de hacer lo que tiene que hacer para lograrlo. Yo misma sé que no es un camino fácil, y más para alguien que necesita cambiar muy radicalmente su estilo de vida para poder conseguirlo.
Hace poco le pedí que si podía compartir su historia con nosotras y así como es ella, no lo dudó ni un momento. Esta es en sus propias palabras:
«Hoy hace 2 años que decidí hacer un cambio en mi vida. Llegué a pesar 98 kilos, era un peso indiferente para mi, pero cuando empecé a notar deficiencias físicas (dolor de rodillas y tobillos, de no poder subir apenas las escaleras, de fatigarme con tan solo aligerar un poco el paso, correr era imposible…), ¡me asusté! Así que tenia que tomar decisiones y replantearme el estilo de vida que quería, no podía continuar así.
¿Cuál fue la primera solución que pensé? ¡Operarme! Pero cuanto más me interesaba por el tema, más crecían las dudas, los temores y miedos… Recuerdo el fin de semana (21-01-2018) en el que mi pareja me dijo: —¿Y si vas a un entrenador personal? Y le dije: —¡tú estas loco!
Nos pusimos a investigar por internet y fue cuando te escribí Ari… ¡HA SIDO LA MEJOR DECISIÓN DE MI VIDA!
Quedamos ese lunes siguiente y la conexión que tuve contigo es inexplicable. Sentí que te conocía de toda la vida, me sentí segura, sentí que me ibas a ayudar, sabía que no iba a ser fácil pero que ibas a estar ahí conmigo, motivándome y creyendo en mi. Y así ha sido. Salí con ganas de empezar, llegué a casa y animé a mi pareja a que fuéramos juntos, él también lo necesitaba.
Hoy, después de 2 años, puedo decir que mi peso es de 64,5 kg, pero lo que más he ganado es SALUD: Los dolores en la rodillas han desaparecido, subo de dos en dos las escaleras, la fatiga ha pasado a ser parte del pasado, disfruto correr, he aprendido a comer bien y sano, he pasado de ser una persona sedentaria a ir 6 veces a la semana al gimnasio. ¡Eso si! siempre siendo la misma persona, pero ahora con más ACTITUD. Y esto de lo debo a ti Ari, te lo he dicho y te lo diré siempre: ERES Y SERÁS UNA PERSONA IMPORTANTE EN NUESTRAS VIDAS. Te admiro y te doy las gracias por lo que me has enseñado, por ser como eres !GRACIAS!»
Siempre he pensado si el físico de una persona puede marcar su vida, puede configurar en cierta manera su forma de ser, sus actitudes… y que queréis que os diga, creo que cada persona es cómo es por sus experiencias.
De la misma forma muchas veces pienso si la gente puede llegar a cambiar una vez que se ve bien… por ahora puedo decir alto y claro ¡que NO! Ella era y ES una chica maravillosa, cariñosa y que vale su peso en oro. Y sino que se lo pregunten a su hermano, que me emocionó con tanto amor 🙂